Poesía | El niño que ríe - En la ternura de los ojos de un niño se dibujan las incertezas de un tiempo que le fue infaustamente legado y sobre el que el impiadoso empecinamiento de las injusticias recayó con la atroz furia del desamparo. Y allí están ellos, sometidos a un destino que no les pertenece, pero que los perfora en cada latido, aguardando por la igualdad, que siempre llega tarde para estos lados.

En la ternura de los ojos de un niño se dibujan las incertezas de un tiempo que le fue infaustamente legado y sobre el que el impiadoso empecinamiento de las injusticias recayó con la atroz furia del desamparo. Y allí están ellos, sometidos a un destino que no les pertenece, pero que los perfora en cada latido, aguardando por la la igualdad que siempre llega tarde para estos lados. 

Por Juan Represión

Banksy

El niño ríe y se divierte,
ríe porque desconoce,
desconoce el mundo que lo abraza.
Ríe y el marfil de los ojos

le brilla como luciérnagas inquietas
ríe y decora el denso aire
con el blanco chillón de sus dientes

El niño ríe y juega
juega porque no entiende
o no le interesa entender
el todo es una parte de la magia
y el frío asfalto de la realidad
ni siquiera le hace cosquillas
El niño ríe y sospecha,
sospecha de perder la libertad,
ve a sus padres cansados,
con sus espaldas fatigadas
y los platos guardados
porque sólo hay hambre para cenar.
El niño madruga y se prepara,
madruga y termina lo último del pan,
ya empuja otra vez el carro
y revuelve entre la mugre
jugando a encontrar la cena
para sus hermanos, que ríen
que juegan y se divierten.

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