Poesía | Alba - A veces, cuando un tenue hilo de luz se filtra por la ventana, y los astros de la noche anterior calcularon una buena disposición de ánimo, el día nos encuentra desnudos y felices; a veces, se sugiere un poema; a veces y sólo a veces, nace apenas la inspiración, junto con el día.

A veces, cuando un tenue hilo de luz se filtra por la ventana, y los astros de la noche anterior calcularon una buena disposición de ánimo, el día nos encuentra desnudos y felices; a veces, se sugiere un poema; a veces y sólo a veces, nace apenas la inspiración, junto con el día.

 

Poema: María Welj | Ilustración: Franco Belnudo

Texto e ilustración publicadas en el segundo número de nuestra revista.

El sol, el calor,
es demasiado fuerte para sus pieles.
Por eso cada día,
se oculta bajo la tierra;
¡todavía son incapaces de andar desnudos!

Ay, lo veo salir otra vez.
Agradezcan, todavía el sol
es dos veces inocente.

Pero, ¿qué es lo que veo?
¿Aún siguen disfrazados?

Agradezco, todavía el sol
es dos veces inocente.
¿Y no es inocencia la madre de todo error?
¿Y no es el error padre de toda belleza?

Mis ojos.
Lo bello.

 Alba, por Franco Belnudo





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