Por Luciana Bertolaccini | Ilustración: Moni

 

Desde el margen
le dicen al niño
allí se deberá quedar
y le mencionan algunos,
niño, motor de pulsiones
todavía pendientes.

Otros le repiten, niño,
sobra que se junta,
y aún hay quienes lo ungen
piedra angular,
profusión de males.

El niño mira
confundido
y responde.

No entiende aún de qué se trata.
El niño, que no deja de ser niño,
empuña una venganza,
no son lágrimas,
es el deseo que le arde,
pacto de sangre
que se paga con la vida.

El niño no podrá saberlo
otra bala llegará
antes que la suya

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