Crónicas | Como una brisa setentista - Por Delfina Orlando

Hace casi 3 años lxs estudiantes de la universidad pública venimos sufriendo día a día el ajuste y las políticas neoliberales que inciden en nuestro campo de incumbencias y nuestra vida cotidiana. Parece que fuera ayer cuando advertíamos que el macrismo venía a imponerse contra la Ley de Salud Mental que tanto nos había costado construir y a tantísimos otros derechos más. Arrastramos hace ya varios meses las políticas de vaciamiento del Estado, que nos encuentra a les estudiantes de la pública siempre organizadxs: clases públicas, marchas federales, movilizaciones, toma de rectorado, asambleas y al fin, nuestra mayor apuesta, la toma de nuestras propias facultades.

El lunes 3 por la tarde, realizamos una asamblea estudiantil en la facultad de Psicología con una enorme convocatoria a estudiantes. Ahí mismo se definió como medida de fuerza la toma.

Foto: Alde Psico

Se sentía en el aire como una brisa setentista, esta historia ya nos la habían contado. Nuestras dedos bailaban en los teclados reenviando el mensaje para convocar a todxs, nadie podía quedar afuera, las cosas tenían que cambiar.

Compañerxs y amigxs comenzaron a llegar; frazadas, bolsas de dormir, equipos de mates, guitarra y fogón.  En medio de la mística transformadora también existen las diferencias, propias de estar construyendo un nuevo camino, pero siempre apostando a confiar, sabemos que nuestra única herramienta es la política, y no nos la van a sacar. Discutir política, discutir organización y prender el fueguito para  cocinar.

El primer día, más improvisado, fueron hamburguesas. Un grupo se encargó de prender el fuego y asarlas, otro de armarlas y otro de repartirlas. Organización, unidad y solidaridad aplicada en los detalles. Otras tareas requerían más disciplina como la seguridad; también lo coordinamos sin problemas. Y por supuesto, no podía faltar una comisión de género, organizada por las pibas, atenta a acompañar en lo que fuera necesario.  Fogón, rock, folklore, rap, guitarreada, debates, anécdotas, compañerxs. Así luchamos, con alegría porque nada se puede con la tristeza que paraliza y te deja en soledad. Está en juego nuestro futuro, y es por eso que cada día somos más.

Foto: Alde Psico

La noche del lunes fue muy tranquila, estábamos todxs ansiosos y mucha energía renovada. Las aulas devinieron piezas, repletas de frazadas y bolsas de dormir, haciéndose realidad aquello de «nuestro segundo hogar». Al otro día nos levantamos, la militancia continúa, nueva convocatoria: a las diez de la mañana, en la Plaza Montenegro, nos juntamos para ir a acompañar a trabajadores del cordón industrial. A este ritmo continúan nuestros días, es tiempo de estar, con trabajadores, con estudiantes. La universidad pública es nuestra.

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