Crónicas | Todo eso que se hace para no dormir - Texto y fotografía: Andrés Mainardi

Domingo. 1 AM. Colectivo 153. Dirección de llegada: Club Reflejos – Empalme Graneros.

—Che, tengo fuentes oficiales que dicen que el domingo se toman un montón de facultades—Vende humo. ¿Quién es tu fuente oficial?
—Ele, mi novia.
—Sos tremendo, ¿esa es tu fuente oficial?
—Sí… Bueno, el lunes lo vemos. Me parece raro que se tome La Siberia pero hay que ver el ánimo de la monada, capaz se da.

En Rosario, la Ciudad Universitaria La Siberia es otra de las obras de urbanización y arquitectura al servicio de los servicios. El poder moldea las calles, los muros y las aulas. Nosotros, las copamos. Lejana, fría y distante. Ciudad dentro de otra ciudad, barrio anónimo, desmembrado, final del recorrido de varias líneas de colectivo, proyecto de correr a los quilomberos del centro a los márgenes de la ciudad. La idea de encauzar al Rosariazo en rosarinos o peor, en rosarinitos. Se está cayendo.

Fotografía: Andrés Mainardi

Lunes. 17 PM. Aula 103. Facultad de Ciencia Política y RRII. Dirección de llegada: Toma de la Facultad.

—Che, me parece que al final lo que te dijo Ele es verdad, ya se tomó el Superior de Comercio, Medicina, Psicología, el Politécnico, la UTN, Humanidades seguro, yo ya me traje la bolsa de dormir.
—Y vos que me tratabas de vende-humo, armate unos mates.
—Sí, más que para los mates está para un tereré, con la cantidad de gente no se aguanta el calor.

Aunque nos hagan creer que los dueños del poder son inmortales, el día lunes, pasando las 17 horas, los y las estudiantes de la Facultad de Ciencia Política y RRII, le cantamos las cuarenta a la historia. Tomamos una facultad intomable y dimos nota de algo que entusiasma: la generación perdida y la manga de posmodernos tomó por primera vez en la historia el edificio donde se dictan las carreras de Trabajo Social, Comunicación Social, Ciencia Política, Relaciones Internacionales y Turismo. En una asamblea, democrática, participativa, diversa y respetuosa, debatimos sobre qué facultad queremos y al unísono de las voces convencidas, planteamos y efectivizamos la toma.

De ahí, los preparativos: la Facultad se transformó en un ir y venir de bolsas de dormir, mates, cigarrillos, alimentos, guitarras, gargantas cargadas, consciencia, esperanza y todo eso que hace falta para no dormir.

Lunes. 23 PM. Pasillo. Facultad de Ciencia Política. Dirección de llegada: El desvelo.

—Qué clima noventoso este, Los Redondos, gente con guitarras y fumando cigarrillos, pibes desvelados, el himno, la crisis que nos pisa los talones, la resistencia, la cumbia villera, es raro.
—Sí, ¿viste? Tocate Argentinos de Farolitos y nos vamos a acostar que no tengo más puchos.
—Dale, pero que la canten todos.

Tomar una facultad no es tomar un vasito de agua. Es el mensaje de llenar la facultad de contenido crítico y picardía, de libertad y música, de radios abiertas y guisos comunitarios, de cuidados mutuos y feminismo, de agite y cantitos. En estos momentos en que el gobierno quiere hacer sentir que ser argentino es un pecado, a la madrugada entonamos el Himno y la Marcha de San Lorenzo. Desde acá proponemos inscribir en la historia nuestra página mejor.

Fotografía: Andrés Mainardi

Martes 9 AM. Barrio La Sexta. Volviendo con Ele a dormir un poco. Dirección de llegada: casa.

—Cómo agitaron ustedes anoche.
—Viste amor, toda la noche pura política y agite.
—Un compañero me contó qué significa el Riesgo País.
—¿Qué es eso? Siempre lo nombran en la radio.
—Es largo, después te cuento, no dormí en toda la noche y se me parte la cabeza, tiene que ver con la credibilidad y los intereses.
—Claro, eso que nos falta, confianza.

Lo estudiantes ganamos consciencia. El momento pide romper el cerco mediático y avanzar. Para amar al pueblo hay que querer a la sociedad neoliberal y para quererla, tenemos que llegar a ella. ¿O ella a nosotros?

Cambiemos tiene el corazón de la sociedad en su puño derecho apretado. Nosotros tenemos la esperanza de los sueños despiertos, que vale mucho más que mil algoritmos y trolls de internet criticando a nuestros docentes. El amor no entiende de factoreo pero hace falta: ¿cómo se puede vencer a tamaña bestia?

Fotografía: Andrés Mainardi

Un establishment puede derrumbarse de muchas maneras. Marx es Marx porque el mundo obrero dijo que su discurso valía. Sartre entró en la estructura del Partido Comunista porque éste le dio su legitimidad. De esta manera, entender que el peronismo captó la experiencia de los  trabajadores y el Diego, ese que todos conocemos, vio los espacios por donde entrelazarse hacia el gol más bonito del mundo, poniendo de rodillas a los inarrodillables.

Entonces, de esta manera, entendiendo que los superhéroes históricamente trabajaron para la policía, los estudiantes de la educación pública tenemos un largo y difícil camino. De las facultades no van a salir iluminados con un plan de lucha pero para encontrar un horizonte posible, hace falta alquimia, y son los brujos y las brujas de todas las comunidades los que tienen que destapar sus cacerolas.


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