Crónicas | Rita ATR - Por Amalia Prado y Florencia Tirelli

Cuando Rita bajó del auto en Rosario su remera anunciaba ya lo que traía su llegada: «Desacato al Patriarcado» decía.

Pensamiento intempestivo si los hay, la feminista que hace años piensa, repiensa, escribe y discute los ejes del sistema patriarcal que nos atraviesa, lo hace desde una perspectiva decolonial y hoy -más que nunca- eso hace ruido e incomoda.

Los encuentros esta vez se dieron alrededor del seminario «30 categorías de un Pensamiento Incómodo», organizado por la Facultad Libre. Lo que allí sucedió fue algo así como un sacudón mental, todo lo que dejó aún está en movimiento e impacta en distintos espacios de pensamiento y acción. Nada quedó quieto en su lugar.

Fotografía: Juani Porta | Facultad Libre

Rita viene de la academia, es una de las teóricas feministas contemporáneas más importantes a nivel mundial y está generando un impacto social que desborda desde los márgenes de las esferas de un decir solo para entendidxs hasta cualquier escenario que se dispone para que ella hable.

En paralelo, hay algo del orden de la devoción que está ocurriendo. Rita camina por la calle y no deja de sorprenderse por la cantidad de personas que en cada esquina, café o rincón se acercan buscando desde fotos a abrazos. Se arman filas espontáneas ante la primer sospecha de conseguir la firma de un libro recién comprado, recibe pedidos de dedicatorias de -y para- madres, amigas, profesoras y hasta niñas o hijas nuevas lectoras. En cualquier instante, de día, de noche, al salir de un seminario o tomando un helado, Rita se sigue cruzando con mujeres -hay que decirlo, en este caso fueron todas mujeres- que necesitan transmitirle de algún modo algo de todo lo que ella produce.

Cada día del seminario entra al centro cultural disculpándose por el retraso y entre risas explica su resistencia a las imposiciones de «la hora del padre». Cuando empieza a hablar se despliega con mucha intensidad, cuerpo, mente y alma se ponen en movimiento. Los de Rita son destellos de producción con elaboraciones fuertes, potentes. Un pensar inquieto y un decir que se abre y circularmente vuelve para darle sentido a lo que quiere explicar. Una donante de palabras que pareciera una de las grandes artífices del arte de la conversación.

Mucho del fenómeno Rita es parte de la explosión que viene ocurriendo, de lo que se está moviendo, de lo que está siendo. Son los feminismos, es el movimiento de mujeres, es NiUnaMenos, son los paros internacionales, son los Encuentros Nacionales de Mujeres, son todos los debates que dimos y damos, son las cuadras y cuadras que marchamos, las plazas que llenamos, las ollas que rellenamos y las casas que bancamos: son las miles y miles que somos y que vamos a ser.

Fotografía: Juani Porta | Facultad Libre

Y acá resaltamos lo oportuna que es Rita para abrir preguntas en medio de esta marea feminista. Es creativa e inventiva, piensa y elabora sobre la urgencia, piensa-y nos hace pensar- en movimiento. La necesitamos mucho porque está hablando de lo que nos pasa y lo hace desde un pensar situado, nuestroamericano. Marca diferencias, abre fisuras y lo hace argumentando que la potencia del movimiento es la diferencia y la discusión.

Las oposiciones y fragmentaciones son una constante fuera y dentro de nuestros movimientos, pero sabemos que esto no limita ni condiciona su fuertísima capacidad de acción, articulación, movilización y organización. Gran parte de la responsabilidad intelectual de Rita Segato está ahí, y ella lo pone en juego permanentemente, no deja de contribuir abriendo preguntas cuando estamos en plena potenciación.

Hay algo que no para de nacer, no sólo en la historia de las luchas feministas. El movimiento nunca fue tan masivo y tan potente como lo está siendo ahora. A su vez, y en diálogo, están naciendo nuevas formas de pensar y hacer política desde las mujeres y disidencias, pero para todxs. Nuestro proyecto histórico se mueve, nos mueve.

Frente a esto es fundamental lo que Rita llama la «Ética de la insatisfacción» que posibilita una historia abierta que construya nuevas retóricas que habiliten las transformaciones.

Vivimos momentos de constante reflexión y deliberación, en simultáneo el movimiento crece, inventa nuevas formas y se masifica. Se trata entonces de transitar la plena tensión de la masificación del movimiento sin desorientarse ni abandonar la constante disputa de sentido. No perder de vista la politicidad del movimiento, respetar las formas de construir y organizarse y poder, finalmente, ubicar al orden patriarcal y sus derivas violentas como el centro del orden político que nos constituye, y no en sus bordes.

Fotografía: Juani Porta | Facultad Libre

A seguir refloreciendo la politicidad en clave femenina para encontrarse, conversar, negociar, poner límites y correr horizontes.

A desmontar el orden patriarcal, porque las cosas no son así, están así.

Vamos muchachxs que, como dijo Norita: ser feminista es una cosa hermosa.



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