Viendo: Antonin Katari

Número seis: La Kermés

Termina el año. Estamos a un rato de cambiar el almanaque, pero antes tenemos una buena noticia para compartir con ustedes.   ¡Ya salió la sexta revista de...

de generaciones

―penetrarnos es eso― dijo una que era cantante ―dejarnos entrar mutuamente cada uno de los polvos fue como una consagración después, sin motivos, dejamos de vernos nos cruzamos unas cuantas veces y nos saludamos sonrientes y cómplices sabiendo que podíamos esperarnos a la distancia

Los comunes (voces de traslasierra)

Sonó un grito, una voz conjunta. El poder del imperio cayó. Todavía no se hablaba de independencias. Indios, campesinos y criollos se alzaron contra la atrocidad. Iglesia, milicia y cabildo tuvieron que ceder. Una fuerza colectiva, un impulso unificado, lo común. La historia intenta borrar, pero la memoria perdura.

Ceremonial de camaleones (porno-bajón)

El deber de hacerse hombre es motivo de todas las búsquedas, el hallazgo del deseo, o su dominio, su sincera rendición; la larga serie de anécdotas y vibraciones van colmando a los nuevos hombres, van haciendo a las fieras depuradas figuras muy aptas para la caza y la usurpación, van volviendo a sus sexos una maquinaria a disposición, una brusca pantomima, un secreto de redención.

Latitud de Querá

Las tierras fueron invadidas por unos hombres elegantes, gentiles que llegaron con técnicas, ordenanzas y reglamentaciones, impusieron planificaciones e hicieron de cada cuerpo, un dígito, de cada brazo, una variable, de cada rostro, una ausencia; también establecieron un gobierno y subordinaron todo a su principio de propiedad; llamaron al suelo como suyo y con las alambradas marcaron límites.

La primera mordedura

Puede que se hayan visto las manos, los ojos grandes y brillosos, la boca empapada, sentir en el pecho una tensión, un vigor o unas cosquillas, presentir esas otras formas del hambre y el deseo, oír palpitar en su piel las pulsaciones del ambiente, los ritmos y las afinaciones que los rasgaban, los excitaban, eran como un aviso de la vida; es posible que eso haya estado antes de la mordedura, y del jugo y de las afecciones, sin fijaciones, sin estabilidad: solo impulso.

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