Etiqueta: Canciones

Cumbia reventada

Antes del escribir el texto nuestro cronista nos preguntó si podía mandar algo sobre una de las mayores desilusiones que la cumbia le había dado. La respuesta fue precisa: en contra de las movidas populares escriben aquellos que tienen el corazón seco y aquellos que agrupan renglones para armar un texto memorable. Le dijimos que elija su lugar y decida si escribir o no. Lejos de una sequía de sístole y diástole, Javier Galarza infló el pecho y mandó lo que sigue.

Zapateá Lechuza | Arbolito

Cerquita del río, donde termina Rosario y arranca el viento, varios se juntaron a cantar contra todo esto que nos pasa y a celebrar los años cumplidos de dos bandas que prometen seguir juntando versos y música. La cerveza y los coros pintaron la noche, que estuvo tajeada por la misma pregunta que todos seguimos haciendo: ¿dónde está Santiago Maldonado?

Olimpo Jam

El siguiente texto data de la noche en que los demonios subieron hasta el Olimpo a bailar jazz. Nuestro cronista estaba contra la barra cuando en el centro de la pista el suelo se abrió y comenzaron a salir criaturas extrañas que se deslizaban por las paredes y el techo al ritmo de la música. Solamente querían bailar porque esa noche el infierno no era tan encantador.

«La tierra de los mil caballos», de Gabby De Cicco

Encuentros, cuerpos y poesía, vínculos de palabras y de la materia sensible con que ellas se hacen, que ellas mismas hacen, como si se duplicaran o triplicaran o multiplicaran en infinitas. Una fuerza, de resistencia, de activación, ofensiva y defensiva, a un mismo tiempo. Así, una lectura que es una presentación, no de un libro, no de un evento, no de una amistad, sino de un compuesto, un conjunto que da y abre sentidos. Otra vez: encuentros, cuerpos y poesía, en definitivas, esos vínculos que necesitan de la palabra.

Túneles del Monumento a la Bandera

Nuestro compañero fue invitado hace un tiempo a caminar los submundos del edificio más importante de Rosario. La crónica se hizo esperar, pero por fin salió: hay quienes dicen que estuvo varias semanas caminando por debajo de la ciudad y por eso el texto no aparecía. Nos envió lo que sigue, un recorrido que taja la historia entre la oscuridad subterránea y la Marcha de San Lorenzo.

de generaciones

―penetrarnos es eso― dijo una que era cantante ―dejarnos entrar mutuamente cada uno de los polvos fue como una consagración después, sin motivos, dejamos de vernos nos cruzamos unas cuantas veces y nos saludamos sonrientes y cómplices sabiendo que podíamos esperarnos a la distancia

Palo Pandolfo en Rosario

El invierno no se decide: se va pero se queda. La noche era apenas un reflejo de la semana, donde el calor amagaba más de lo que podía y el frío juraba atacar de madrugada. Nuestro cronista, sin embargo, buscó transpirar un poco y se mezcló entre vasos que levantaban cervezas mientras cantaban a coro. Fue por eso que escribió su texto después haber saltado lo suficiente, chocando con otros cuerpos, celebrando la reinvención de un artista que le ganó una apuesta al futuro.

«Bicicleta», de Serú Girán

Terminaba una década al mismo tiempo que nacía otra. La oscuridad seguía encendida en en la Argentina: a Videla le quedaba menos de un año como jefe de la Junta Militar y a la dictadura poco menos de tres. Charly le preguntaba al futuro si habría felicidad porque Alicia no tenía maravillas en su canción, mientras Lebón increpaba al destino con una pregunta que se actualiza «¿Cuánto tiempo más llevará». Nuestro compañero desempolvó un disco que fotografió una época de cabezas aplastadas por el mismo pie, y que suena peligrosamente actual.

Zambayonny en Rosario

Dicen los que lo vieron, que nuestro cronista acompañó el recital sentado y tranquilo. Tenía una sonrisa en los labios y un trapo en la mano que no pudo desplegar. Fue, comentan, a ver un show parido hace casi una década y se encontró con algo nuevo. Ahora, el que empuña la guitarra - que supo ser lo que mira la Monalisa- camina por otras metáforas, porque si bien las noches de fisura están a la vuelta de la esquina prefiere cantarles de vez en cuando, como a un amor que se fue.