Etiqueta: Movimiento

Cumbia reventada

Antes del escribir el texto nuestro cronista nos preguntó si podía mandar algo sobre una de las mayores desilusiones que la cumbia le había dado. La respuesta fue precisa: en contra de las movidas populares escriben aquellos que tienen el corazón seco y aquellos que agrupan renglones para armar un texto memorable. Le dijimos que elija su lugar y decida si escribir o no. Lejos de una sequía de sístole y diástole, Javier Galarza infló el pecho y mandó lo que sigue.

Mamita Peyote

La banda que nos hizo bailar más de una vez volvió a subirse al escenario. Colores y ritmos para el que quiera moverse. Nuestra cronista caminó entre el público hasta conseguir su mejor lugar. Disparó algunas fotos, apuntó varias líneas, brindó para matar el frío y nos mandó lo que sigue.

La comedia peronista

Atravesado por la coyuntura nacional, nuestro cronista se metió entre las butacas de una obra que apunta directamente a los nervios del movimiento más amplio y complejo de la Argentina. Apuró el vaso, sin perder el equilibrio, y dejó escapar algunas carcajadas mientras tomaba nota para enviarnos lo que sigue.

Los Espíritus

El calor amaga a irse. Las noches de Rosario traen el olor otoñal que precede al frío. Nuestra cronista fue a despedir al verano a un recital en donde (casi) todos compartían la misma sensación: uno de los últimos sin fresco. Se mezcló en el público, terminó sus cervezas y hasta quiso negociar su texto, pero el pacto no funcionó y tuvo que sentarse a escribir.

El Paro, las ciudades y los tiempos

Hubo coreografías de cuerpos en la ciudad, desplazamientos y nuevos usos. Las significaciones se compenetran. Las herramientas se renuevan, se hacen otras. El gesto impugnativo cobra dimensiones de afirmación. El hartazgo es potencia de encuentro y creación. El Paro de Mujeres sigue produciendo efectos, conmoviendo sensibilidades, instalando una y otra vez interrogantes políticos, indagaciones vitales, incomodidad que no deja nada en su lugar.

Máquina cementera

las verrugas carcomidas se congelan y queman como el calor ahora son humo los huesos se le cortan las muñecas y las pulseras se van con las manos pero no hay sangre