Poesía | Introducción a la jaula - Por Juan Jaula | Ilustra: Leo Petrovelli

devoré a mi niño interior
y le comí la boca
para que se calle,
y le arranqué las orejas
con mis muelas de juicio
para que no escuche,
y con una cuchara
de mango de plástico azul
hice palanca en sus ojos
y se los arranqué
para que no me vea,

y aunque ahora adentro mío
habite un sordomudo,

todavia se sostienen
ciertos reflejos.

ahora tengo barba,
tengo trabajo
tengo razones y decisiones,
y ahora
igualito a cuando tenía ocho,
me encierro en mi pieza
porque no soporto las discusiones,
pongo una canción de eminem
y empiezo a escribir resentimiento.

Ilustración: Leo Petrovelli

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