Poesía | En otras tierras - Por Eriberto Smith

Quisiera saber
Si en los oscuros firmamentos
Brilla aún la estulticia
En las almas vivas
Tal y como brillan infecciosa,
En los cuerpos humanos.
Quisiera tener noción
De la existencia extra-terrena
Para averiguar,
Si por aquellos pagos,
Los seres cometen los atroces pecados
Que nosotros cometemos en la tierra:
El pecado del desamor,
El odio al placer,
La negación de lo morboso,
El temor por el poder,
El espanto de la sangre,
La tribulación por la sexualidad.
Si aquellos engendros de otros mundos,
También negarían los polvos santos,
Si se ruborizarían al acabar,
Si podarían las ramas de las plantas nobles,
Si se reirían de la inteligencia,
Si serían capaces de llamar delitos
A los sagrados cantos de la pasión,
A la expresión vivaz de los goces elevados,
Al homenaje eterno a la violencia divina.
Si serían capaces de aplastar las alturas
Del alma humana,
Como los hombres de la tierra
Insisten con arrebatarla,
Orgullosos de la estupidez.
Quisiera saberlo.
Y hacerle el amor a los idiotas,
Y hundirles el pecho de su indignidad.
Acribillar a las santidades,
Orinar encima de los buenos actores,
Que mienten hidalguía,
Que engañan –a otros y a sí mismos-
Con las virtudes de la inmundicia.
Quisiera tener presente lo que suceda
En otros tierras, en otros planetas.
Quizás, allí, tan lejos
No haya tantos idiotas,
Tantas mentes ingenuas,
Tantos crédulos, idealistas, confiados
Partidarios, seguidores,
Fanáticos, simpatizantes,
Afiliados,
Tantos espíritus vergonzantes y piadosos.
Quizás allí, finalmente,
La vida se respete y se festeje,
Como merece.