Poesía | Motivaciones - Por Honoris de Cubillas

No hay motivos infinitos, ni explicaciones fatuas
La zozobra no tiene motivos. Tampoco la alegría
No hay motivos en la desesperanza ni en la ilusión
No hay motivos para el interés ni motivos de apatía.
No hay motivos para las flores marchitas
Ni motivos para luminiscencia ni el bosque frondoso
La realidad no comprende las humanas ensoñaciones
No se dignifica en los terrestres orgullos
Ni alcanza horizontes de magnificencia perpetua.
El puñal ensangrentado del gaucho no tiene motivos
Ni la herida bullente de la víctima tiene motivos.
No hay motivos para la angustia de la existencia acabada
Ni motivos para la congojo de una despedida.
El soldado que da muerte en la batalla no tiene motivos
Más grandes y hermosos que quien presta su amparo generoso
La dádiva enamorada escasea de motivos
Tanto como el más cruento y vil de los despojos.
No hay motivos que encontrar
En la arena tibia de la incertidumbre.
No hay rastros genuinos detrás de la enorme
Fortaleza de las palabras.

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