Poesía | Camino al Sol - Por Nicolás Rosenzvaig

Empezamos a movernos,
la grandeza cobra sentido.
Desgarramos nuestros ojos ante ellas
como talladas a mano
sus curvas, en contraste, nos asombran
pero como siempre pasó,
al acercarnos, nos damos cuenta…
Imperfecciones rocosas
Algo, no sé qué, nos dice que ellas no son.
El camino se angosta,
y como pulpos tratan de pararnos
impedir nuestro paso al siguiente nivel
nivel de belleza energética.
Miramos atrás,
como sabiendo adónde vamos,
dejamos una estela,
blanca, interminable… con gusto a poco.
Volvemos adelante y,
esta vez no quedamos boquiabiertos
este es… un gesto de llegada,
sabíamos que la encontraríamos
opacando todo lo antes visto,
sensación, energía o amor
Todo junto y separado a la vez,
con aspectos cambiantes.
Su contorno circular resplandece
encandila y seguimos…
Y seguimos.
Por fin encuentro ese punto de partida,
ese muelle a tus entrañas,
la entrada a nuestro trance
dueña del agua y la luz
sagrada y pura.
Una vez dentro… extasiamos.
A la luz del Sol
mejillas que reflejan estrellas
sos bella, dinámica
a la par de los mares más buscados
relajas por dentro,
dormimos y morimos bajo tu Luna
despertamos y renacemos con vos…
nuestro Sol.