Crónicas | La fiesta de The musics - En un claro desafío a la quietud, la banda, que destroza el almanaque y desata un espectacular viaje por los clásicos que endulzaron la música, quiebra las estructuras desde los trapos al baile y del repertorio al estilo. Son cinco jóvenes desprolijos que prohíben a cualquiera que se acerque mantener los pies en el mismo […]

En un claro desafío a la quietud, la banda, que destroza el almanaque y desata un espectacular viaje por los clásicos que endulzaron la música, quiebra las estructuras desde los trapos al baile y del repertorio al estilo. Son cinco jóvenes desprolijos que prohíben a cualquiera que se acerque mantener los pies en el mismo lugar.

Por Flor Gonella – Especial para El Corán y el Termotanque

«No hay nadie en la puerta», pensé y me sentí aliviada. El frío que hacía nos calaba los huesos, y quedarse a la intemperie haciendo cola no era el pronóstico más favorable. Nos encontramos con un conocido. «Adentro hay una fiesta», nos batió.

Las mesitas, todas dispuestas en el centro de la pista y alguna que otra persona dando vueltas por ahí. Nos quedamos parados atrás de todo. Conocemos ese lugar como las palmas de nuestras manos, pero estábamos de invitados, y eso parece que cambió un poco las cosas. Me quedo mirando el escenario: una tela blanca que cuelga, pintada. Están proyectando fotos sobre ella y se escucha un audio de entrevista. Hay una persona con sombrero pintando sobre la tela.

Una moza nos indica una mesa, adelante de todo. La gente no prestaba demasiada atención a lo que pasaba ahí arriba. Nosotros que recién llegábamos, tratábamos de entender de qué iba todo eso. Nos quedamos callados mirando. Vi casas en la tela, una iglesia y unos edificios. Vuelta a la manzana se llamaba la intervención artístico musical en la que participaban Coki Debernardi, Carlo Seminara y María Eugenia Craviotto, la voz de Mamita Peyote.

Coki y Eugenia cantaron unos temas, y el escenario empezó a prepararse para la banda. Nunca los había escuchado, y a fuerza de mucha voluntad pude controlar la ansiedad de la semana y no buscarlos en Internet. «Voy a dejar que me sorprendan», pensé. Y lo hicieron.

Se levanta el telón y The Musics aparece con toda su brillantina. Miro sus camisas, el sombrero del cantante, la actitud que tienen ahí arriba. «¿Son medio fantasmas?» le pregunto a mi acompañante. Son re fantasmas, pero los bancamos a morir. No hizo falta mucho más, con el primer tema me convencieron. Estos pibes saben lo que hacen.

Desde Maroon 5, Michel Jackson y Bruno Mars hasta Luismi y los Cazafantasmas. Una auténtica lista de temazos. «Qué pena que están las mesas puestas», pensamos. Era un recital para estar bailando.
Nos escucharon, los chicos hicieron un break y las mozas se dispusieron a despejar la pista. Ahora sí. Adelante de todo veo un grupito bailando y cantando a los gritos. Son las groupies. De a poco, McNamara se fue llenando de gente. Nosotros todavía nos manteníamos a un costado, pero la timidez no nos duró demasiado. Nos mandamos al centro de la pista.The Musics, una banda de hits. Stefano Máximo Marocco es la voz y se balancea por el escenario con su sombrero y su camisa medio desabrochada, mientras canta y presenta a sus compañeros: Nano Bianciotti en el teclado, Ramiro Molina hace unos solos en la guitarra, Julián Gallo con el bajo y atrás de todo, Tobias Gomez con la batería.La segunda parte del recital fue puro fuego. La gente cantaba y bailaba sin parar, y nosotros no éramos la excepción. Miro para atrás y veo todo el lugar lleno de gente. The Musics sonaba y oficiaba de pista. Adelante había dos señoras de cincuenta y tanto que no paraban de bailar. Me acuerdo del chico de la puerta. Tenía razón, estábamos en una fiesta.

 

Contacto

Sitio Oficial: The Musics

Integrantes:

Stefano Máximo Marocco
Nano Bianciotti
Ramiro Molina
Julián Gallo
Tobias Gomez