Poesía | Fuego - Por Rocío Ranciari

que algo tan repentino se apodere con tanta fuerza de dos
no es
cosa de todos los días.
se pertenecen, desde mucho antes de conocerse..
como si sus cuerpos ya se hubieran tocado, palpado, rozado
ya sabiéndose
se entregan a un frenesí de caricias al alma.
Se elevan, sintonizados, a un plano donde las miradas,
cómplices y delatoras,
se hablan y hasta son capaces de besar.
construyen su propia concepción del amor desde el acto y la palabra.
La fascinación es tan mutua que,
la duda no tiene lugar.
se brindan tan entera y ciegamente,
sin miedo a estrellarse en el viaje,
porque
aún chocándose
el dolor del golpe,
no sería dolor sino que,
terminaría por convertirse en lo más dulce
que juntos hayan experimentado.

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  1. Anónimo

    "hermoso"

    Reply

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