Poesía | Influencia - Por Federico Oña | Ilustración: Celeste Ciafarone

Por Federico Oña | Ilustración: Celeste Ciafarone

Los tres hijos de mi dulzura
se llaman César, Juan y Guillermo.
Los tres padres de mi tristeza
se llaman César, Juan y Guillermo;
¿Escuchó usted hablar del murciélago
asesino de luciérnagas?
¿Del pájaro con voz de nafta para avión?
¿De la mujer que apareció descuartizada
en la heladera del siglo?
¿De la pelota promo Repsol- YPF que se chupó
un O.V.N.I en San Mancos Sierra?
¿Del idioma que terminó con
sífilis en un manicomio?
¿Del niño que nació con ojos en las uñas?
¿De La nación que gobierna la logia Olvido?
¿Y de los genes calidad LCD de los contribuyentes?
¿Y de los bueyes antropomórficos que comen de
la basura de los burros?
¿Y de la tribu amazónica que elevó a
la imagen de una antena, televisión
satelital, al grado de sagrada deidad?
¡Oh! perfectos lunares en la espalda de la noche.
Mis drogadictos budistas y su música cascada en bolsita.
Mis antorchas de lenguaje negro,
mis rompe cabezas de una sola pieza
de esqueleto.
¡Oh! paisaje inexorable del absurdo;
mi sueño de Speed,
mi tomo anoréxico,
mi pasamontañas con motivo animal print,
mi pin de la AFA,
mi revolución muda, tímida, solitaria.
Se sienta en la mesa y escribe.
Génesis. Gilada. Jejenes. Gigantes. Geométricos.
Cuellos.Cisnes. Jirafas. Jingles.
Los tres nietos de mi desgracia
se llaman César, Juan y Guillermo.
Los tres abuelos de mi gloria
se llaman César, Juan y Guillermo.
Esta extraña influencia. ¿El medio vaso vacío
o el medio vaso lleno del alba?
Apocalipsis. Apócope. A.T.C. C.G.T.
Enter. Té de Té. Te quiero. ¿E.T?. Triciclo. A los tres.
A los Trece. No. Bicicleta. Sí. Biblia. Bizco. Apenas.
A penas. Leo. Escribo. Pero.
Cuidado; este poema puede ser todavía más nefasto.

Ilustración: Celeste Ciaffarone

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