Poesía | La nolstalgia no da tregua - Por Franco Morini

Se invierte la mirada, el blanco y negro todo lo invade.
Las luces brillantes mutan, se tiñen de pasado, se visten de recuerdos.
Presente y porvenir se desencuentran, y se salen de la escena.
Aromas y visiones de lo que ya fue, la mente reposa en su cuelgue, se hace distante.
El cuerpo viaja inmóvil, bordeando la cornisa, corre el riesgo de no volver.
Cóctel de tristeza y añoranza, sonrisa resignada dibujada en la pared.
La puja es por dentro, entre lo que fue y lo que pudo ser.
Desatino del destino, que de una cachetada y sin filtro impuso otra realidad; la única realidad.
El dolor, fiel compañero, se aferra al pecho y no abandona.
Se detiene el tiempo, se congela una mirada, la vida entera se reduce a un instante.
Y así como viene, se va. Las agujas siguen su curso, circular, rutinario, eterno.
El corazón vuelve a latir, la cabeza vuelve en sí.
Las gotas pegan fuerte como queriendo despabilar, la ventana va su encuentro y mis ojos lo contemplan.
La lluvia afloja, el sol asoma. Y acá, adentro, la nostalgia no da tregua pero más tarde que temprano, también ha de aflojar.

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1 Comment Join the Conversation →


  1. Anónimo

    es asi…

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