Crónicas | ‎Susy Shock - Por Elena y Alejandro

Entre el doble filo que proponen el atrevimiento y la vergüenza, el arte destapa nuevamente un sinfín de expresiones que proponen al humor y la sátira como único lenguaje entre el jugoso vaho inasible que perfuma la sala. Un parche recibe los besos como golpes y en sus gritos condimenta, no sin ates ganar el silencio, la música que propone.  


Susy Shock presentó su nuevo disco Buena vida y poca vergüenza en el espacio cultural Distrito 7 en Rosario. En el escenario estuvo acompañada por Caro Bonillo (guitarra, teclado, voz), Sole Penelas (charango y voz), Horacio Vazquez (percusión) y Andrés Ricchetti (dibujos).El atributo “nuevo” es un poco injusto. A veces, entre un proyecto creativo y otro, pensamos que algo (una etapa, un idea, una estética) se cierra para darle paso a otra cosa. Sin embargo la presentación de Susy insistió, obstinadamente, en la continuidad de los gestos: “Estas cosas siempre hay que repetirlas”, decía.

De hecho, el Poemario transpirado, esa poesía-música-performance, lleva realizadas cinco temporadas en Casa Brandon, “Club de cultura queer” (Capital Federal), como así también ha yirado por toda Argentina y Latinoamérica. Publicado en el 2011 por Nuevos Tiempos, el poemario reúne textos que ya desde el 2007 podemos leer en su blog titulado Que otrxs sean lo normal. Y ese yire, político-poético, no puede disociarse de un activismo LGTTTB (marcado por procesos históricos antiguos y recientes), como tampoco de una impronta autogestiva: cuya lentitud temporal (así lo remarcó Susy) no es un defecto sino la potencia: ese tiempo implica producir una red de afectos, espacios de visibilización, un (canto) desafío.

Por eso: “hay que repetir”. Así, el nuevo disco está compuesto por trece canciones del Poemario transpirado que se vuelven a versionar gracias a la complicidad de numerosos artistas y militantes, entre los que se destacan Miss Bolivia, Diana Sacayán, Marlene Wayar y Caro Bonillo.Susy sube al escenario, saluda a todxs, reivindica su derecho, el de todos, a ser monstruo. Nos repite “Que otrxs sean lo normal”, e incluso que, a veces, “Para iluminar hay que prenderse fuego”. Ya estamos en el agite trans-pirado de Susy: la invitación a trans-formarse, a convertirse en un objeto artístico, o como lo cantó “No quiero ser un señor, tampoco quiero ser dama/ Yo quiero ser otra cosa, ser lo que me dé la gana”.

El 29 de agosto de este año su Poemario trans pirado fue declarado de interés para la promoción y defensa de los Derecho Humanos. Susy se ha convertido en un ícono del activismo LGTTTB, sin embargo su agite traspasa cualquier umbral. Esa, su potencia trans. Es un canto dirigido no a alguien (a un sujeto) sino a un deseo: las ganas de ser otra cosa. Por eso, la normalidad no solo es la hetero-norma, sino también, la imposibilidad de de-venir. Y frente a ese panorama regulador del deseo es que Susy y los nombres que se agitan en su voz nos contagian su yire: entregarnos a una transformación de sí: prenderse fuego, incluso.

Y por eso hay que corearlo: para mezclarse con todas esas voces, y en ese mejunje de cuerpos, experiencias e historias, atravesar el arco de una experiencia trans. Es decir, el canto de Susy –señala un amigo por Facebook– nos dice a todxs. Y el final es siempre el mismo, el mejor, el que deseamos: nos besamos.

1 Comment Join the Conversation →


  1. Tomy

    Estuvo hermoso.. cuantos chicos bonitos habìa.

Comments are closed.