Poesía | Soplos (la violencia en movimiento) - Por Envar Ferreyra | Ilustración: Eduardo Bertone

una definición es una pregunta, no por lo que contesta
más bien, por las que engendra
una consigna, así, está siempre abierta
es un momento común, hinchado de tensiones
decimos aire y después lo soplamos como llenando una bolsa
¿llenan también sus bolsas esos pibes en la calle
o no saben que adentro tienen algo más que pegamento?
¿qué tienen que arreglar que ellos no rompieron?
corren rápido por un jardín tumescente, sin frutas
en los callejones se dispara un arma con nombre en inglés
que sirvió para arrestar a un ladrón de puro intento
es sabido: ahora arresto significa muerte
en los tapiales hay la imagen de un santo sin iglesia
la madre llora y deja unas flores, quizás las azucenas que le gustaban
a los santos sin iglesia les gusta oler el perfume de las flores
dormir rodeado de ellas, bañados en sollozos impenitentes
una mujer golpeada llama a la comisaría para denunciar
el comisario la escucha y sonríe y le dice que nada es tan grave
pero ella sabe que le duelen los brazos y los ojos, y más adentro
todas esas marcas supurantes, ese cuerpo estragado
que le queda todo a ella, ahora sí, como única dueña del dolor
le quema una pena trepadora y el temor al delito
del que es parte y se lo imputan, la hacen señora de sus delitos
es delito desangrarse esperando una sala y atención
dejarse morir por no tener dinero, manchar las sábanas de un sucucho
ser portadora del deseo está entre los actos punibles
¿es un dios al que se está invocando?

0 Comments Join the Conversation →


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *