Crónicas | Naturaleza muerta - Por Ernesto David Sánchez

¿Dónde estabas cuando no estabas? se lee en los ojos de ella. Ella es todos, alguna vez. Nuestro cronista adivinó desamor y salió al cruce. Estuvo a punto de preguntarnos si era conveniente que él estuviese allí y salió diciendo que todos deberíamos estar. Afirma que, como polaroids cayendo sobre la mesa, la obra sacude capturas que van del encuentro a la soledad, del entusiasmo al escarmiento. Sin embargo, una pregunta sobrevive: ¿aún es tarde?


No sé. No sé qué se supone que estoy viendo. Estoy desconcertado desde el primer segundo en que se prenden las luces. Antes de entrar a la sala, mi amiga me dijo «¡Sí, esta obra es de Juan Hessel! Él es todo así como…» y para que la entienda, hizo un ademán bien exagerado, con el dorso de la mano en la frente y postura de actriz de melodrama. Me dio miedo; el melodrama no es precisamente santo de mi devoción. Por suerte ya estaba en el lugar con la entrada en mano, sino me hubiese perdido una de las mejores obras de Rosario.

Adriana Frodella, Jorgelina Santambrosio y Adriana Sabbioni son las actrices que encarnan a estos personajes tan penetrantes. La historia de un amor que no funciona, porque las personas que lo comparten están en momentos diferentes de su vida. ¿A dónde nos llevan los caminos que elegimos? ¿Cuál es la mejor forma de llegar al arte y la belleza? ¿Dónde estabas cuando te necesité? ¿Aún es tarde? La comedia parte del dolor cotidiano para adentrarnos en sus delirios. Es la capacidad de hacer reír, sorprender y dejar pensando.
Desde que las actrices aparecen en escena, todo es impostado. Los diálogos y las emociones son tan intensos y al mismo tiempo tan cuidados, que los personajes parecen contener dentro suyo una explosión atómica. Pero la intensidad es parte de su gracia, y cada recurso es necesario para que la obra funcione, de la misma forma que cada movimiento de las actrices está milimétricamente cuidado.

Naturaleza Muerta

Naturaleza muerta es una obra de arte que utiliza todos los recursos de la composición pictórica a su favor. Si alguna persona se tomase el trabajo de sacar una fotografía al escenario completo cada veinte segundos, veríamos un álbum entero de imágenes con un equilibrio perfecto. Trama, puesta en escena, diálogos y actuaciones. Todo funciona como un reloj mecánico, en donde cada engranaje logra una armonía funcional tan exacta que nos deja la sensación de estar mirando algo con alma. Y al mismo tiempo es una obra consciente de su propio estilo, que se ríe de sus recursos, de sus personajes y de esos ademanes y gestos que en cualquier otro lado resultarían pedantes.

No le sobra ni le falta nada, a tal punto que su calidad parece un peligro latente para su texto. Es una apuesta tan exigente y tan lograda, que no puedo imaginar que funcione si se hace de otra forma. Esto es una complicación en un arte cuya manifestación es efímera, y en donde una misma obra suele ser recreada por diferentes elencos, en diferentes momentos de la historia. Pero éste no va a ser un problema que nos afecte a nosotros ahora. Por el momento, tenemos la suerte de disfrutarla en su mejor versión y hay que aprovecharla.



Contacto

Naturaleza muerta

Staff

Actúan: Adriana Sabbioni, Jorgelina Santambrosio y Adriana Frodella
Dramaturgia y dirección: Juan Hessel
Asistencia de dirección: Emanuel Gardini
Producción General: Centro de Estudios Teatrales