Crónicas | Quiero gritar que te quiero - Por Micaela Gazza

En un vaivén de relaciones inconclusas, una obra de teatro problematiza sobre los vínculos que tejen en un espacio determinado. Hay un departamento, personajes que se nombran, otros que aparecen y el amor como cable conector del las partes. Nuestra cronista se enredó en la historia y nos invitó a ella mientras tomaba notas digitales del argumento, para enviarlo desde un celular. No sabemos si el mensaje llegó a destino, así que le dimos forma de crónica.


Amigo, ¿te acordás que el año pasado fuimos a ver una obra, la primera que veíamos que era tan abiertamente gay? Recuerdo que reflexionamos acerca de las claras intenciones de captar al público homosexual y tus ganas de meterte en las escenas. Bueno, hace un tiempito fui a ver la dos. Si no me equivoco era sábado, fui cuando salí de trabajar, estaba muy oscura la noche; de hecho creo que desde la tarde el día estaba oscuro. Llovía bastante fuerte y hacía frío y que fue por eso que decidí tomarme un taxi para llegar a La Morada, la sala donde me viniste a ver haciendo los monólogos…

Vos me conocés, sabés que soy un desastre, y no tuve mejor idea que un día de lluvia salir con una bolsa de cartón, por supuesto que se desfondó y me quedé con todas las cosas en la mano, imaginate mi humor. No lo vas a poder creer, pero llegué al teatro 21.30 y la función era a las 22hs. Primera, menos mal, porque así pude pedir algo para poner mis cosas. A medida que pasaban los minutos veía como se iba armando el ambiente que usualmente veo ya listo, dado que no acostumbro a llegar primera a ningún lado.

Quiero gritar que te quiero

Una mesita, vino, copas, gente de pie, sentada, hola… llegó mi amigo, no te pongas celoso. Nos quedamos charlando, le conté todo lo que me había pasado hasta el momento, hola… nuestro otro amigo, estamos todos, dan sala.

Me alegró que fuéramos bastantes los que asistíamos al teatro esa noche a pesar del clima, sabés que soy partidaria de que la gente vea teatro rosarino. Debe ser por eso que no me molestó tener que sentarme lejos de las primeras filas.

Pude reconocer la misma escenografía de la obra anterior, así que supe que nos encontrábamos en el departamento de Inés. En su cama, un cuerpo, hasta ahora desconocido, durmiendo. Imaginate que cuando se despertó obviamente que estaba sin remera, era un amigo nuevo de ella, no lo habíamos visto nosotros la otra vez.

El departamento de Inés es como la casa de todos, todos llegan sin avisar, esté ella o no. Es por eso que tranquilamente quince personas pueden no notar su ausencia. Cuando comienza la búsqueda es cuando toma ritmo la obra. Los «Natalia, Natalia» como los describe la propia oficial de policía, van a reportar la desaparición (o tal vez muerte) de Inés. Comienzan los enredos…

Lo que nos reímos la otra vez con Gino, bueno te aseguro que esta vez es igual. Para mí, el mejor de la obra. Es genial cómo Cristian Ledesma, se apropia de un personaje tan estereotipado y lo hace natural, compré su propuesta en todo momento y me reía con él más que con nadie. Su composición corporal, la calidad de sus movimientos, son realmente para destacar.

Quiero gritar que te quiero II

Hay varios personajes nuevos, la agente de policía, a la que lejos de querer cumplir con el esclarecimiento del caso se la veía con más energías en conseguir pareja. Laura es muy graciosa, yo a ella ya la había visto en otras obras y siempre me parece muy bueno lo que hace y con esta policía desquiciada medio a lo Moni Argento no es la excepción.

Tal vez no era el momento de pensar en esto amigo mío, pero sabés que hay cosas que no se pueden controlar, entiendo que la obra sea una comedia, claramente lo es, entiendo que no es la intención la de tratar el tema homosexualidad de una forma que podríamos llamar «profunda», pero de todos modos no pude dejar de notar lo felices y asumidos que estaban todos los personajes, no está mal, pero quizás me hubiera gustado ver, aunque fuera en uno solo de los personajes, la duda, la desconfianza, el miedo, no sé, algo, un poquito más. Porque lo viví con vos, te acompañé en esos momentos, sé que no es fácil. Pero como entiendo que no es el objetivo de la obra no lo veo como algo criticable sino como algo personal que me hubiese gustado, sugerencia quizás.

Cuando se siente el final de la obra los problemas se van encausando y por lo visto tienen un origen común: el amor, las relaciones; creo que como todos los problemas de la vida se solucionan gritando o amando o haciendo las dos al mismo tiempo; haciéndonos cargo de las personas a las que queremos y expresándolo. Con esta reflexión termino mi carta, espero que te haya gustado este informe por escrito en un mundo tan Whatsapp. Te quiero. Mica.


Contacto

Quiero gritar que te quiero

Ficha técnica:

Dirección: Gustavo Di Pinto
Dramaturgia: Barticevic, Di Pinto, Ortiz, Giordano
Actúan: Cristhian Ledesma, Fernando Porcel, Cristian Bordi, Federico Gonzalez, Fabricio Del Torre, Natalia Natolino, Mauro Chinellato, Hernán Olazagoitía, Aimé Fehleisen, Gustavo Di Pinto.