Poesía | Transeúnte - Por Esteban Landucci | Ilustración: Francisco Toledo

Nadie sabe muy bien dónde estamos, de qué vamos, con quién somos. Seres de cera o cerámicos que sé. Los que escriben tienen palabras mochas. Los otros, mochan sus palabras en lo que estaba escrito. Puede ser que los que proclamen al fin entiendan algo. Nada es posibilitado, entonces. Serás lo que debas, sin más. 



Y yo que si sabía dónde ibaya no quería, ya no quería

La gente que escribe
está privada o privatizada
Yo trivializaba: ¿y si en vez
de ser lo que deba ser,
seré todo ser o quehacer?

―Por lo pronto equivocate
de la cabeza para abajo,
cabeza abajo.

Mientras tanto piloteábamos
como eméritos paracaidistas.
Y te hubiera seguido toda mi vida,
querida Gia D’scolo, pero con vos
todo tropiezo era caída, y Roque
cuando sabía dónde iba ya no quería

Transé un té
–severo enjuto escaso–
en transe: un té.

―Tus viejos cogieron sin ganas

Soplan buenos aires
para los versos tersos
y el reverso versero
Severo Enjuto, notorio
díscolo en transe
que proclamó
como un Patroclo:

«No va a quedar país
del que quejarse,
lo vamos a erosionar».
Discursos a parte:
discurso a partes
Colo Diz cursó aparte
Y yo, que ya no sé
dónde voy, llano quiero.

Llueve, por Francisco Toledo