Poesía | Ojos abiertos - Por Jorgelina Tomasin | Ilustración: Lucas Collosa

No se llegan a los puntos límites, los bordes indecisos, las figuras corrosivas. Que corroen y se corroen, y echan suerte de sustancias, de elementos, de recuerdos, imágenes y deseos. Pensar, versar, callar. Las ganas irreparables, la fuente de emoción, los llamados, también imprecisos. 


Mientras camino,
pienso.
Mientras deliro,
versos.
Es el deber que llama
con estas ganas imperiosas
con esta furia tan rabiosa
de llegar
al paroxismo de los cuerpos,
a ese borde intersticial
donde perdemos
todo punto de apoyo,
toda noción de gravedad.

Será nuestro abrazo un rezo
o un fenómeno paranormal?
Ya no persigo
presagios sin deseo
domingos sin tu beso
cotidiano sin amar.
Es que todo lo profundo se vuelve inmerso
y me sumerjo.

En ese beso, tu perfume,
nuestras manos en el cine.

Ya no puedo. Ni quiero
Despertar.

0 Comments Join the Conversation →


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *