Crónicas | Lo Funebrero - Texto por Ernesto David Sánchez

La pintura decora el semblante que, en una mueca de gracia, transmite la alegría que los cuerpos reclaman. El cortejo se anuncia fúnebre pero sólo para exprimir – desde la fachada – el baile y el ritmo que sus trajes esconden; y así, entre colores descoloridos y zapatos inquietos, la banda que sigue nos regala la desconexión necesaria para aguantar las espurias que ofrece la cotidianidad. 


Esta noche el espectáculo está demorado, y los carritos de alrededor de la plaza Sarmiento se llenaron de inesperados comensales. Entre ellos nos encontramos con los músicos de Lo Funebrero, que parecen dispuestos a meterle onda a la noche incluso sin instrumentos en las manos. Lo llamativo de esta banda no es sólo que logre subir a doce músicos a escena (todo un mérito), sino que además es una banda bautizada y fogueada en Rosario, pero todos sus integrantes son de otras ciudades.

«Me dijeron que ustedes hacen rock bizarro, ¿puede ser?». Los flacos se ríen y tratan de orientarme un poco. Parece que Lo Funebrero son un grupo de amigos músicos que empezaron a componer temas y buscaron de darle una identidad a la banda a medida que ésta se consolidaba. No se atan tanto a un género musical, sino más bien a una idea. La idea es divertirse desde una estética fúnebre, y surge a partir del primer tema de la banda: La muerte de la mosca.

Entre charla y charla se pasa casi una hora, hasta que cerca de la medianoche las cosas retoman su rumbo. Nos internamos en el subsuelo del bar, mientras el olor a choripán se entremezcla con la cerveza. Ahora hay que hacer tiempo hasta que empiecen las bandas. La argentinidad al palo.

Tomamos posesión de las mesas del lugar. No hay demasiadas, aunque tampoco somos demasiados al principio. La primera banda en subir son los Malditos Getecitos, y arrancan a hacer un poco de ruido mientras el ambiente empieza a predisponerse de a poco. Pugliese se va llenando paulatinamente y los primeros en cumplir con su presencia son los amigos y parientes de los músicos. Siempre es gracioso ver a esas madres y abuelas bien perfumadas y maquilladas, haciéndoles el aguante sus hijos en medio de toda la indiada rockera.

Los Perros del Desierto secundan a los Malditos, otorgándole algunos juegos más rítmicos al ambiente. Entre el público empieza una silenciosa batalla campal por las sillas disponibles mientras la cerveza, cotizada a precio dólar, debe ser apurada para no calentarse en los vasos plásticos.

Los chicos de Planta Madre le regalan un poco de ska a la noche, logrando que varios entusiastas se pongan a saltar en algunos temas. Afortunadamente el volumen ya no está tan alto como al principio y se puede escuchar un poco más las letras y los arreglos en cada canción. Y finalmente llega lo que esperábamos. El plato fuerte: suben los flacos de Lo Funebrero.

De las personas con las que compartimos la cena ya no queda mucho. Afeitados, maquillados y disfrazados, todo elemento de la banda respeta ese concepto unificador del que nos hablaban. Los personajes cobran vida mientras musicalizan el lugar y transforman Pugliese en una fiesta. La monja, el sacerdote, el sepulturero, el arlequín, el muerto viviente, todos los convocados al entierro hacen sonar los instrumentos y van despertando a los muertos.

Estética y manejo escénico, muy cuidados, mientras los arreglos instrumentales se complementan en todo momento. Lo Funebrero muestran ser una banda que suena cinco escalones más arriba que el prestigio que pudieron ganarse hasta ahora en el ambiente. Cuestión de tiempo para que se corrija esta injusticia, porque estos pibes van a seguir tocando. ¡Mirales las caras si no me creés! Lo disfrutan. Se divierten y sacan la música de adentro de una forma hasta visceral, con la energía que te buscaban transmitir Araca la Cana, Agarrate Catalina o Bersuit Vergarabat, antes de la separación. Una experiencia que pide a gritos sentirla en vivo.

El recital termina a las 4.30, con papeles de colores y aplausos hasta que las manos queden peladas y al rojo vivo. Las piernas se cansaron en estos últimos cuarenta minutos más de lo que se cansaron el resto de la noche, y todos subimos las escaleras comentando lo mismo… ¿Cuándo tocarán de nuevo?

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3 Comments Join the Conversation →


  1. Mercedes Adobato

    Bien Chicos! muy buenos comentarios llegan a la city Reconquista! a ver cuando los vemos aca!. Besos German!!!

  2. Un fúnebre

    Alta banda guacho. Me embolé hasta que tocaron… grandes!!!!!!!

  3. INDIOMANGALARGA

    VIVA LO FUNEBRERO Y LA REVOLUCION MANGALARGA !!!!!

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