Crónicas | Tom en la granja - Por Lautaro Dapelo

Se estrenó por primera vez en Rosario (y en Argentina) un texto de un autor canadiense: Michel Marc Bouchard. Un pequeño acierto. Abrir el espectro de posibilidades de realización hacia nuevas propuestas, innovar desde lo nunca hecho. También aparece en escena un nuevo director: Aquiles Pelanda, que asume el riesgo de estar a la vez dentro y fuera de la escena. Aquiles decidió invocar y hacer presente una historia que, en su temática, resulta necesaria para un público específico (por su impulso), pero también para una mayoría que puede identificarse con la imposibilidad de manifestar un deseo, o con la incapacidad de reconocer la sensibilidad de otro. Es una obra que explora, a su manera, el porqué de algunas reacciones humanas.

Tom es un estereotipo de hombre de ciudad: trabaja en una oficina, se viste a la moda, conoce de perfumes y parece pulcro en sus pensamientos y acciones. Pero la muerte de su pareja desencadena la necesidad de salirse de la comodidad de la urbe para viajar al rústico campo: sucio, desprolijo, descuidado. Tom se siente ajeno, de otro lugar. Pero una cosa u otra hace que adopte costumbres que le parecían extrañas e impropias. Había llegado a la granja para hacer un duelo que, de no hacerlo, podría paralizar su vida entera. Cuando llega al campo se encuentra con Francis, el hermano de su difunto enamorado. Entre ellos dos se teje una oscura relación que se desenvuelve como un proceso dialéctico: el rechazo y la negación; la ruptura de una coraza forjada durante años; y, por último, una exteriorización de la violencia más extrema. Esto puede aplicarse, de una u otra manera, a todas las relaciones que se desarrollan durante la obra.

Tom en la granja

Todos los personajes le esconden algo a la madre del muerto, quizás para no aumentar su dolor. Creen que de esta manera ella vivirá contenida por aquél relato que su hijo le había armado. Nos encontramos con un dilema moral: ¿Hasta dónde puede (o debe) llegar una mentira, si sirve para evitar una verdad dolorosa? ¿Cuál es el precio que se está dispuesto a sacrificar para extender aquella mentira en el tiempo? ¿Cuál es el límite que marca que la mentira debe terminar? Una historia verosímil que intenta compartirnos las sensaciones de los personajes cuando, en algunas nuevas formas de lo teatral, la figura del personaje se fue borrando o quedando a la sombra del acto performático. Poner en escena Tom en la granja es una manera de recuperar la búsqueda de esta construcción. Destaca, en este sentido, la actuación de Lucía Dominissini, logrando una complejidad interna que puede verse manifestada en la simpleza de sus acciones.

Encontramos también una fatalidad: amar hasta la muerte, incluso después. Porque no se ama a la otra persona, sino a las sensaciones que nos genera. Y si la otra persona desaparece, perseguir aquella sensación extinta puede hacer que la cordura misma desaparezca. Podemos pensar que el amor en su esencia es irracional, entonces el buen sentido no es indispensable. Entregarnos a una posibilidad amorosa puede potenciarnos, pero también abrir un camino hacia lo más profundo de nuestra vulnerabilidad, dejándonos expuestos a la hostilidad del mundo (el dolor de la existencia). Tom en la granja oscila entre dos esclavitudes: una ilusión amorosa (o un castillo de naipes); y un apego casi irracional, limitante hasta extremos que se tientan con la violencia.

Tom en la granja

En Tom en la granja hay una especie de nostalgia. Un arraigo a lo que pudo ser, pero que un hecho inevitable terminó con toda posibilidad. Entonces, el arraigo se vuelve inevitable. Los espectadores se sitúan como testigos que van develando poco a poco los motivos de las acciones pasadas y presentes. Una obra para identificarse y verse reflejado, o para conocer un relato de algo que pudo ser.



Ficha técnica y artística

Autor: Michel Marc Bouchard
Director General: Aquiles Pelanda
Dirección de actores: Esteban Trivisonno
Diseño de escenografía: Danilo Molinos
Diseño gráfico: Lenadro Doti
Diseño de vestuario: Lorena Fenoglio

Elenco
Agatha: Lucía Dominissini
Francis: Leandro Iossa
Tom: Aquiles Pelanda
Sara/Ellen: Paula Luraschi