La enorme maquinaria del desamor - Por Jorgelina Tomasin | Collage: Agostina Bertolotti

Altares

Sean estos versos que te escribo
mis altares cotidianos
donde te celebro
y te nombro
para traerte una vez más
a estos abismos ocultos.

¿De qué estarán hechas tus dudas
incapaces de llamarme?

Mientras tanto,
me entrego al rito
a esta sabia paciencia infinita,
donde permanezco y habito.

A tus ojos negros,
les rezo.


Desamor

Te amo intensamente,
dijiste un día.
Olvidarme,
fue el siguiente paso
a la enorme maquinaria del desamor
que no supe,
ni pude
apagar a tiempo.


Fantasmas

Anoche soñé que me comían
tus sombras en el sueño.

Ahora,
por mi cabeza
vienen tus palabras.


Harta

Nadar incansablemente
por los vastos mundos
de la fantasía
a veces, tiene un precio.

Ese plano real
donde ya no estás,
me aterra
y me harta.

La fórmula de la felicidad | Por Agostina Bertolotti