Una historia de 3.800 millones de años, ¿o son sólo unos 6.000 y - Esto es vida Siempre es un buen momento para preguntarse por el origen de las cosas, aunque uno no esté motivado/perturbado por alguna sustancia amiga. Los invitamos a ese hermoso delirio. Por Benjamín Written La vida, ¿qué es? Bueno, algo que no sabemos, eso es seguro. Esta cuestión ha puesto en duda a millones de […]

Esto es vida

Siempre es un buen momento para preguntarse por el origen de las cosas, aunque uno no esté motivado/perturbado por alguna sustancia amiga. Los invitamos a ese hermoso delirio.

Por Benjamín Written

La vida, ¿qué es? Bueno, algo que no sabemos, eso es seguro. Esta cuestión ha puesto en duda a millones de personas durante millones de años. ¿Millones? No, creo que no. Pero eso lo dejaremos para más adelante. Sigamos con el tema de la vida, ese gran interrogante. La vida desde un punto de vista científico, es una serie de sucesos que ocurren porque sí. Como decía el amigo Savater, el destino de nuestra vida depende en gran manera de nosotros. Por eso, nuestras vivencias, nuestros recuerdos, etc… forman parte de nuestra vida. Me acuerdo de un anuncio que decía: “tu vida eres tú”. Si, la vida somos nosotros. Pero no todo es poesía. Pongámonos filosóficos, en plan Darwin. Él mismo pensaba que todo tiene su principio. Más que nada porque habló del origen de las especies. Por eso, algo tuvo que pasar hace tiempo. ¿Qué pasó? ¿Y cuándo pasó?


1859. Un amigo de mi profesor, llamado Charles, de apellido Darwin, dijo algo que dejó a todos con la boca abierta. El señor Darwin estaba hablando de un tema bastante complejo: el origen de la vida. Hace poco, vi una película de un tal Leonardo Di Caprio. La película se llamaba “Origen”, era un poco complicada, pero básicamente trataba de un hombre que creía en el gran poder de la mente. La trama narraba la historia de un chico que es capaz de controlar sus sueños. Gracias a eso, se construye un mundo basado en sus pensamientos, así, consigue realizar su primer objetivo: cambiar las ideas de alguien a su conveniencia. Seguramente te estarás preguntando a qué viene todo esto, mas sólo te voy a preguntar: ¿En  qué mundo vives? ¿Cuáles son tus ideas?

Nos hemos desviado del tema. Volvamos al siglo XIX. Darwin charlaba sobre la evolución. El 24 de noviembre de ese año, se publicó su libro “El origen de las especies” (On the Origin of Species), que dejaba claro su postura al respecto. Él era evolucionista de cabo a rabo, pues creía que todo esto era fruto del simple azar.
Todo este tema ha surgido por una simple pregunta: ¿Cuándo empezó todo: hace 3.800 millones de años, o hace unos 6.000 y pico? Simple y compleja, como ya hemos dicho… ¿qué? Una cosa no puede ser simple y compleja: son opuestos. Lo mismo pasa con la evolución y la creación, pese a que algunos piensan que pudo haber una “mezcla”. Recuerdo que hace un tiempo, mi profesora de Ciencias Naturales, me hizo un comentario bastante elaborado: según sus razonamientos, alguien (un ser superior, Dios), puso en la Tierra células primarias, que, por su cuenta, evolucionaron. Bueno, hay gente para todo. Pero es cierto que es una idea un poco… extraña.
No todo es blanco o negro. No obstante, está claro que o es evolución, o es creación. Hablemos de las dos. Cara a cara. Evolución VS Creación.

1º asalto:


Evolución: Muchos afirman que la vida se inició hace miles de millones de años en la orilla de una charca de marea o en el fondo del océano. Suponen que en un entorno así, algunos compuestos químicos se ensamblaron al azar para crear estructuras semejantes a burbujas, formaron moléculas complejas y empezaron a reproducirse. Según su tesis, toda forma de vida en la Tierra se originó por casualidad a partir de una o más de estas células primerizas “simples”.
Creación: La vida procede siempre de vida preexistente. No puede nacer un bebé sin que haya una madre de por medio. Igualmente, la vida no puede provenir de materia inerte. Por lo cual, tampoco de una explosión (Big Bang). Un razonamiento sencillo, pero convincente.

2º asalto:
Evolución: Muchos biólogos y otros científicos creen que el ADN y sus instrucciones codificadas son el resultado de procesos aleatorios, no dirigidos, que tuvieron lugar a lo largo de millones de años. Dicen que no hay prueba de diseño ni en la estructura de esta molécula, ni en la información que contiene y transmite, ni en su funcionamiento.

Creación: El ADN es algo maravilloso. Gracias a él y a su elegante compañera, la genética, disfrutamos de la vida como la vemos ahora. No obstante, muchos piensan que gran parte del ADN no sirve para nada. Se le ha llamado “ADN basura”. Pero, ¿es cierto que esta parte del ácido desoxirribonucleico no tiene ninguna función? Pues no, qué quieres que te diga. A este fallo se le ha conocido como unos de “los mayores errores en la historia de la investigación química y genética”. Mucho rollo para poca cosa, ¿verdad? Qué vamos a hacer, si se han equivocado; el ADN está formado por complejos sistemas que pocos entienden. Por cierto, si estiráramos el ADN de todo nuestro cuerpo (difícil, pero soñar es gratis), podríamos hacer 670 viajes de ida y vuelta de la Tierra al Sol. Ya puestos, hablemos del Sol. Aparte de ser la estufa del Sistema Solar, está a la distancia precisa (aproximadamente 149.600.000 kilómetros, que no es poco) de la Tierra para que ésta, ni evapore, ni se congele… a lo mejor eso también es casualidad.
La verdad es que, si habláramos del ADN a fondo, podríamos hablar… digamos que mucho. Pero no somos de los típicos que hacen “mucho ruido y pocas nueces”. Lo que digo es veraz. Si no, observa tu entorno. Mira el universo. Hay muchas estrellas; muchísimas, pero la pregunta es: ¿De dónde salieron todas? En palabras de este humilde escritor, algo, alguien, como quieras que se llame, un ser superior tuvo que idearlas, diseñarlas, y… ya sabes, crearlas. Bueno, si no te gusta observar las estrellas, mírate a ti. Tú… tus pensamientos, tu carácter, y, por qué no, tu cuerpo. Ahora imagínate un animal. ¿Has pensado en un mono? No sé, lo pregunto porque no soy adivino. No obstante, acorde con el tema creación-evolución, los monos vienen que ni pintados, ¿eh? Ahora en serio. Compara a un mono con un humano (preferentemente normal).
¿Qué notas? Yo los noto diferentes. No veo que uno haya salido del otro. En esta sección, hemos visto que la creación ha noqueado a la evolución (por eso no ha habido tercer asalto…). Y Para darle el broche de oro, te voy a pedir que reflexiones sobre una pregunta: ¿Qué vino antes: el huevo o la gallina?

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