Poesía | Un encuentro - Poetizando La belleza de la fisionomía humana obnubila a los sentidos y juega a desconcertarlos, arrancándolos de la insulsa realidad a la que están acostumbrados a soportar. De ahí al arte el abismo es ineludible. Por Agustín Peanovich Me encantaba el tenor de tela que se degradaba en la entrepierna, asoma el amarillo, velado por […]

Poetizando

La belleza de la fisionomía humana obnubila a los sentidos y juega a desconcertarlos, arrancándolos de la insulsa realidad a la que están acostumbrados a soportar. De ahí al arte el abismo es ineludible.
Por Agustín Peanovich

Me encantaba el tenor de tela que se degradaba en la entrepierna,
asoma el amarillo, velado por el trino,
movimiento de sus piernas,
a la vez,
su oído voraz me enardecía, en derredor
la luz entraba serpenteando,
esquivando cuerpos, para limitarse en la fin materia,
ésta final que detenían la visibilidad sus ojos,
para ser, al fin último, un oasis
en el poso de un valle minúsculo,
que ve la hormiga sobre un valle.
Así tiro el traje de piel,
que vuele al ras por valor azar y destino
entre materia y la nada y el roce, el universo.
vuelvo a unir los lazos,
vuelvo al encanto primo
que desató este escrito.

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