Querida - Por Paula Luraschi | Collage: Agostina Bertolotti

Querida,
yo me acuerdo cuando
dijiste y yo arengué.

Querida,
yo me acuerdo,
nos miramos en un sonido
que era una pregunta quebrada
o el aullido de la oscuridad apretándose
para venir con nosotras
porque había decidido
traicionarse.

Querida,
yo me acuerdo
enterarme de vos cuando
supe que estábamos
rotas
emperradas
en no querer
arreglarnos.

Estábamos en procesión
finita, fiel, furiosa.
Llevábamos nuestros
pedazos, roturas, restos
como piedras
preciosas, volcánicas, espaciales.

Llevábamos en las manos
nuestros
fuegos fatuos,
listas
para impactar en la cruz.

Avanzábamos
porque dios entero
quería saber cómo se escucha
la voz
de una carne
que no se ofrenda.
No entendía dios y lo volvía loco no
entender.
Decía: yo nací así.
Decía: yo no elegí esto.
Envidiaba dios
el lenguaje
de nuestros pulsos que se atrincheraban
en la comisura
de nuestras bocas rojas
siempre que anunciaban:
sobreviví.

Y entonces, dios lloraba.

Violencia Simbólica | Collage: Agostina Bertolotti